Por Ludmila Chalón | El lujo es vulgaridad, escribieron los redondos en 1991. Hoy el lujo es el otro lado de la moneda de la precariedad, y un sistema de promesas incumplidas.
Por Ludmila Chalón | El lujo es vulgaridad, escribieron los redondos en 1991. Hoy el lujo es el otro lado de la moneda de la precariedad, y un sistema de promesas incumplidas.