
COMUNIDAD
Hijos del Hombre
Lo suyo de cada cual
Domingo 01 de marzo 20:47, el presidente se traslada desde Casa Rosada hasta el Congreso, nos preparamos para ver el discurso de un hombre en su mejor momento político, ¿será su techo?
22:52 Milei es más divertido cuando se sube al ring de las chicanas que cuando se aferra al libreto, le queda incomodo leer, no fluye, en cambio cuando sale del protocolo aparece ese hombre enojado al que la mayoría eligió. Habló de la moral como política de estado y dijo que la justicia social es un robo aunque valoró el incremento en las AUH. Entre las cosas más destacadas anoté que se vienen reformas en el sistema electoral y en la justicia, ¿se animará el presidente a impulsar una reforma constitucional?
Me gusta este horario para las aperturas de sesiones, la oposición hizo carteles y gritó contra Karina el Jefe, Villarroel le bajó el precio al evento jugueteando con su celular, Patricia recibió aplausos por su gestión en la seguridad y antes ya había mega baiteado a la micromilitancia con el prompt: Crea una imagen de esta misma bandera de La Cámpora pero con la cara de Milei.
Así arrancamos formalmente marzo, el lunes de los meses. Gracias por seguir leyendo, les mando un abrazo fuerte, las cosas no se acomodan solas. Una lámina demasiado frágil sostiene la paz social, temas con la fe, el ejercicio necesario de creer a pesar de que la plata no alcance y de que en este mismo momento haya misiles cayendo en algún lugar del mundo.
Hijos del hombre
La película Children of Men se estrenó el 25 de diciembre de 2006 pero yo recién la vi la semana pasada, sabía de qué se trataba porque Mark Fisher en el capítulo 1 de su libro Realismo Capitalista usa la película para graficar su diagnóstico apocalíptico: La lenta cancelación del futuro.
Tiene un sabor particular verla ahora en el medio de una caída estrepitosa de la tasa de natalidad -en Argentina la fecundidad está muy por debajo de la media de la región- e incluso en el contexto de mi propia incertidumbre sobre si traer o no hijos a este mundo incierto y hostil.
Los que vieron la peli sigan leyendo y los que no también, ya pasaron 20 años, prescribió el spoiler.
El film del director mexicano Alfonso Cuarón transcurre en la ciudad de Londres en el año 2027 -¡el año que viene!-, el planeta entero sufre una pandemia de infertilidad. El último chico nacido en el planeta tenía 18 años y era argentino, se llamaba Diego y acaba de ser asesinado. El mundo llora frente al televisor, cada vez queda menos por delante.

En la película lo distópico no pasa por avances tecnológicos o robots voladores asesinos, la ciudad de Londres se ve gris y sucia, los migrantes ilegales son transportados en jaulas, lo más disruptivo son unos carteles de publicidad por todos lados que te ofrecen una pastilla para morir feliz: Quietus -tu decides cuándo-. El drama de la película consiste en mostrar esto mismo que ya estamos viviendo pero mucho mejor filmado.
Escribe Mark Fisher:
El de Children of men es un mundo en el que el espacio público ha sido abandonado, cedido a la basura que queda sin recoger en las calles y a los animales salvajes. (Una escena en especial resonante tiene lugar en una escuela abandonada en la que corretea un ciervo). Los neoliberales, realistas capitalistas por excelencia, han celebrado la destrucción del espacio público aunque, contrariamente a lo que proponen como su programa político, no podemos sentir un repliegue del Estado en Children of men, solo una reorientación hacia dos de sus dimensiones básicas, la policial y la militar. (Y me refiero a lo que los neoliberales consideran «de forma oficial» su programa, porque desde sus comienzos el neoliberalismo dependió en secreto del Estado, incluso si fue ideológicamente capaz de denostarlo. Este doble discurso quedó espectacularmente en evidencia con la crisis financiera de 2008 cuando, por invitación de los ideólogos neoliberales, el Estado se apuró a mantener el sistema bancario a flote).

Para Mark Fisher la infertilidad es una metáfora de la impotencia política: “¿cuánto tiempo puede subsistir una cultura sin el aporte de lo nuevo? ¿Qué ocurre cuando los jóvenes ya no son capaces de producir sorpresas?”
En esta línea vale extrapolar la pregunta hacia nuestro movimiento: ¿hace cuánto tiempo que el peronismo no produce una idea nueva? ¿Qué ocurre con una tradición política cuando se vuelve incapaz de producir sorpresas? Quizás el reflejo de lo que hoy es la Unión Cívica Radical sea una respuesta plausible.
Por suerte la película así como la biblia tiene un final feliz, después de pasar por el apocalipsis, Theo, ayuda a Kee y a su hija -última humana del mundo- a llegar a un barco llamado Mañana. Theo se sacrifica por la humanidad para proteger al milagro de la creación.
El peronismo también necesita subirse a ese barco. Un movimiento quieto es un oxímoron, tenemos que darle vida a nuevas ideas, discutir todo, perder el miedo a la confrontación. La política imita al arte, en un abrir y cerrar de ojos estaremos nuevamente frente a la posibilidad de elegir el rumbo del país. Antes, hay que discutir a dónde queremos ir, y este es el preciso momento de hacerlo.
Saquen el bastón de mariscal de la mochila, busquen su espada del augurio, intentemos ver más allá de lo evidente.

El sombrerudo
Con el Mundial acaparando la agenda durante junio y julio, estoy seguro que no existe dirigente con ambiciones políticas que no esté diseñando su estrategia de cara a las elecciones de 2027.
Nuestra dinámica electoral conspira contra cualquier intento de planificación a largo plazo: es imposible trazar un plan quinquenal en un gobierno que dura cuatro años.
En este escenario, La Libertad Avanza acelera como nunca. Respaldado por una fuerza parlamentaria consolidada y frente a una oposición fragmentada y desmoralizada, el gobierno aprovecha para sacudir el sistema normativo argentino sin contemplaciones. Proyectos como el régimen penal juvenil, la modernización laboral y la ley de glaciares son una muestra clara de un ejercicio de poder envidiable. Es una ecuación inversamente proporcional: cuanta más iniciativa concentra el oficialismo, más se evidencia la orfandad y el vacío en el que nos encontramos como alternativa.
El peronismo en su confusión no encontró mejor remedio que apuntar sus cañones hacia adentro, en una reacción casi calcada a cuando se votó la ley bases, los héroes del AMBA salieron en coro a despotricar contra los gobernadores del norte quienes “venden sus votos por una rotonda”.
Es más fácil salir a la caza mediática de traidores que asumir la impotencia de predicar una lealtad sin pueblo. Cuando rendir cuentas a la orga es tu única obligación, es más sencillo esgrimir una retórica de combate.
No hay vocación de construir mayorías cuando dinamitamos los puentes con los que sienten parecido a nosotros, en ese sentido por suerte Cristina sigue siendo mucho mejor que sus exegetas y tiene gestos sensatos como el de recibir a Pichetto y conversar, un gesto significativo no por lo que representa Pichetto sino porque con ese ejemplo da un mensaje necesario y urgente: de este lado y frente a Milei, nadie sobra.
Todo puede cambiar y ojalá así sea, los gobernadores del norte están pidiendo piedad ante la baja de la recaudación producto de este mismo modelo recesivo que para algunos economistas comienza a tener signos de estanflación. Lo dijimos varias veces, esto ya se vió, apertura de importaciones, cierre de fábricas, pérdida de empleo, familias endeudadas, comprar comida en cuotas, la baja de natalidad quizás también se explique por este contexto.
En este marco, los gobernadores se enfrentan a una negociación que puede ser frustrante, como enseña ese cuento del duende malvado.
En los montes tucumanos cuenta la leyenda que cuando estas muy campo adentro aumentan considerablemente las posibilidades que te aparezca el Sombrerudo y te haga la siguiente pregunta: –¿Con qué mano preferís que te acaricie, con la de seda o la de plomo? se sabe que, sea cual sea la respuesta, siempre la piña será con la de plomo aunque dizque la de seda duele más por el componente del engaño.
Se dice que es un niño que murió sin ser bautizado o un niño malo que golpeó a su madre.
Es muy pequeño, lleva un sombrero grande y llora como una criatura. Tiene una mano de hierro y otra de lana, cuando se acerca a alguien le pregunta con cuál mano desea ser golpeado. Algunos dicen que, sin importar la elección, el duende golpeará siempre con la de hierro. Otros aseguran que los desprevenidos eligen la de lana y es ésta la que en realidad más duele.
Posee unos ojos muy malignos y dientes muy agudos. Suele aparecer a la hora de la siesta en los cañadones o quebradas. Tiene predilección con los niños de corta edad, aunque también golpea sin piedad a los mayores.

Zugzwang
Faustino Oro la está rompiendo y juega un torneo que lo puede dejar como el Gran Maestro de ajedrez más joven de la historia, gracias a él he vuelto a los trebejos y a familiarizarme con esa jerga tan precisa para analizar la táctica y estrategia en el campo de batalla.
Cada vez que en el Congreso se discute una ley más o menos relevante queda en evidencia nuestro federalismo de bajas calorías, muchos de quienes gobiernan bajo otro signo político – Jaldo, Jalil, Saenz, etc- enfrentan el mismo desafío, si esto fuese una partida de ajedrez diríamos que se encuentran en una posición de zugzwang: están obligados a mover pero cualquier jugada que hagan debilita su posición.
En el ajedrez y en la política, el zugzwang no es simplemente una mala posición: es el momento en que la obligación de mover expone la fragilidad acumulada. No estás perdido porque el rival sea particularmente brillante; sino porque durante muchas jugadas anteriores no construiste una posición flexible. El problema no es el movimiento actual sino la falta de proyecto previo.
Siguiendo la lógica de las 64 casillas, hay cierto consenso entre quienes tienen responsabilidades institucionales que el segundo tiempo acaba de comenzar, se juega la apertura, se consolidan posiciones, se mide al adversario, todavía no es momento de romper.
Una ruptura bien pensada cumple la función no sólo de intercambiar material sino de abrir líneas, activar piezas, crear peones pasados, en definitiva, preparar el terreno para acorralar al adversario.
Más allá de las acusaciones cruzadas entre leales y dialoguistas, me parece que hay tierra fértil para un debate fecundo sobre qué somos y hacia dónde vamos. Basta de repetir verdades cansadas, es el momento para confrontar y buscar una síntesis. No hay línea, no hay conducción, no hay ningún Perón a la vista. Estamos ante la oportunidad de darnos una discusión profunda sobre el país que queremos construir.
Ya sé que es más fácil postear no a la reforma en la ley de glaciares mientras te tomas un vermú, pero en las provincias -al menos hablo por Tucumán- se vive el día a día intensamente y con muy poco presupuesto. Para los gobernadores disponer de la explotación de los recursos naturales es quizás la única forma de tener esa independencia económica que les permitiría, por ejemplo, que sus diputados puedan votar según el interés nacional y no por una estricta urgencia de fondos.
La Senadora jujeña Carolina Moisés viene planteando ese debate, en esta entrevista insiste con dejar de ser un peronismo simbólico y pasar a ser uno con propuestas, que ocupe lugares institucionales para incidir lo máximo posible y que abra la discusión en un país donde prevalece cierto espíritu AMBA alejado de las realidades provinciales. Comparto y difundo.
Les mando un abrazo enorme y mucha gracias por leer, no perdamos las esperanzas y tratemos de encontrarnos al menos en la confrontación. Traicionar es abandonar la construcción de un mañana mejor.
PD: Hay una revista muy buena que se llama Rumbo 180 donde varios compatriotas están pensando qué mierda es todo esto que nos pasa, generosamente me invitaron a escribir sobre las ciudades, aquí les dejo el link.

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